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Mostrando entradas de julio, 2015

Aliteraciones vitales sobre el amor

Ilustración: Belén Moreno

El día que menos pensé desapareciste tras una pequeña brisa de primavera.

Mi anhelo por tu regreso se resquebrajó entre las hojas de mis diarios, páginas en blanco completadas por historias jamás contadas, errores fracasados y algún que otro beso descolgado en el margen de mi vida.

Tu recuerdo aún persiste en la tristeza de quien pierde su todo en el lodo de las dudas.

Ni siquiera sobrevivimos a las mareas de mis mareos, ni a los temores de mis temblores,  ni a los olvidos de mis olivos.

Y aún así tu mirada persiste como una miríada de hadas desaladas,  como las bocanadas en mi almohada, como los dados en tus dedos. Y yo me desabotono el alma dejándome la piel en carne viva para que esa brisa primaveral emborrone tus huellas, tus mellas y tu estrella, para que tu sonrisa sonrosada se someta al duelo de mis ruegos, para que ahoguemos ese último beso con el peso del suelo que se eleva a través de tu saliva olvidando quién  regresa y quién se iba.

Tú o yo. Uno de …

¿ Y por qué todo sabe a despedida?

Cada noche, cada momento, cada instante recuerdo tus palabras, tus huidas, tus llegadas y mi cuerpo se estremece. Mientras que en mis manos se mece el adiós de un no volver, el sentir desaparecido entre el llanto del mar que nunca existió.  ¿Y quién le pone diques al mar? me preguntó. ¿Y quién recorre mi cuerpo con cada gramo de su ser?

Me olvidé del dardo entrelazado en mis piernas sujeto con el lazo de tu cabello, me olvidé del sino de mi casino, del juego de tu azar que huele azahar y me arranca del lugar. Me olvidé, y cuando quise retener aquellos momentos donde nos dejamos ser ya se habían ido. Demasiada presión para esta mujer sin tensión, demasiado valor para quien no sabe volar. 

Y entonces llegó tu olor, ese que me perturba, que me enturbia y me enloquece. Llegó tu piel cálida anidada a tus cabellos, tu sabor a sal con retazos de tazas de miel, tu voz murmurando el idioma de las estrellas, el llanto escondido en el manto y me desprendí de todo aquello que me impidió ser. De la …

Sin ti y sin mí...

Y decirte que me rindo, que me doy por vencida, que no soy capaz de derribar esos muros que levantaste hace tiempo.

Después de tantas batallas perdidas, de tantas derrotas desangradas comprendí que era tu lucha y no la mía,  después de sacarme todo lo que tenía, de devorar mi amor, de aspirar mi energía, de quitarme las ganas comprendí que ya era demasiado tarde para quererme.

Mis escasos sueños entregados a tu único objetivo, mis fortalezas convertidas en pequeñas trazas, mis ilusiones transformadas en tu afán de superación, mi dolor tu bastón, mi tiempo tu entretenimiento. 

Demasiado tiempo para luchar por lo inexistente, demasiados daños colaterales por una coleta, demasiados miedos creados de la nada, demasiado malestar por no estar.

Con el vacío de mi ser pero llena de miedos y rencores alcancé a comprender el por qué de la cosas, entendí el motivo de mi venda, y tras muchos tequilas logré zafarme de la tela que me impedía avanzar, continuar aquel camino que hacía años comencé co…