La vida de Adèle o lo que es lo mismo; el amor en estado puro.

"Quiero hacerlo todo contigo. Todo lo que pueda hacer en una vida" 
El azul es un color cálido


Hace menos de una semana tuve la oportunidad de ver este film francés (en VOS) que ha sido tan aclamado y que hace unos meses se llevó la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2013.
Se ha dicho miles de cosas al respecto, la mayoría de las críticas la avalan y la alaban y ahora entiendo el por qué. "La vida de Adèle" o "El azul es un color cálido" narra una de las historias de amor más bellas, reales y profundas que he visto en el cine y en la televisión.
Un film que nace de la sencillez donde Abdellatif Kechiche nos cuenta una historia de amor de lo más común, dos chicas que se conocen y se aman, pero es su forma de contarlo lo que hace que el film te atrape en el mismo instante en que la protagonista, Adèle, sale de su casa y pierde el bus.

Escenas de intensos primeros planos que recogen cada movimiento, gesto y expresión de dos actrices con una presencia y carisma que traspasan las cámaras. 
Adèle Exarchopoulos, muestra una capacidad interpretativa que deja sin habla a cualquiera, durante tres horas nos logra transmitir cada sentimiento, emoción y pensamiento  sin apenas decir nada, sólo a través de su rostro, de sus ojos y de sus labios.
La interpretación de Léa Seydoux es digna también de mención, ambas hacen un tándem que pocas féminas podrán conseguir. 
Con sus interpretaciones y con la dirección tan cuidada de Abdellatif Kechiche , la película nos muestra el amor en estado puro consiguiendo que prejuicios del tipo; "son dos chicas" desaparezcan.
No importa el sexo de ambas, es el amor lo que hace que te identifiques con cada una de las escenas, con cada palabra, con cada gesto. Conversaciones llenas de verdades dolorosas que te recuerdan que el amor duele, que el amor sufre, que el amor... es sólo amor.


Un film lleno de matices, cuidado hasta el último detalle y con una estructura temporal perfecta. Tres horas que parecen una, escenas de siete minutos que hacen historia en el mundo del cine pero que dejan entrever la naturaleza del amor; la pasión, el deseo. Escenas llenas de un dolor que incomoda, llantos de desesperación, sonrisas impregnadas de miedo, miradas de desesperanza, timidez en los ojos, ilusiones dibujadas en una sonrisa...

Han sido muchas las polémicas que se han creado alrededor de este film y de la forma de dirección de Abdellatif Kechiche. Yo prefiero quedarme con el resultado final, con "La vida de Adèle" y con sus dos protagonistas que consiguen hacerme sentir emociones  que creía  olvidadas.

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