Estrofas para música...

      No digo, no esbozo, no respiro tu nombre,
      Hay pesar en el sonido, habría culpa en la fama;

      Pero la lágrima que ahora arde en mi mejilla puede dar cuenta
      Del profundo pensamiento que habita en este silencio del corazón.
      Demasiado cortas para nuestra pasión, demasiado largas para nuestra paz f
      ueron aquellas horas, ¿podrá algún día cesar su alegría o su amargura?
      Nos arrepentimos, abjuramos, deseamos romper nuestras cadenas;

      Debemos separarnos, debemos volar para unirlas otra vez.
      ¡Oh!, tuya sea la alegría y mía sea la culpa,
      Perdóname, adorada, abandóname si lo deseas;

      Pero el corazón que porto expiará sin haber sido rebajado,
      Y los hombres no lo quebrarán, hagas lo que hagas tú.
      Y firme ante el altivo, pero humilde ante ti,
      Habrá de ser mi alma en su más amarga oscuridad;

      Y nuestros días serán más rápidos y nuestros momentos más dulces
      Contigo a mi lado que con el mundo a nuestros pies.
      Una visión de tu dolor, una imagen de tu amor,
      Habrá de cambiarme o confirmarme, de castigar o reprobar;

      Y los sin-corazón podrán maravillarse de tanto a lo que renunciamos,
      Pero tu labio no habrá de responder a ellos sino al mío.
       Lord Byron

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