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Mostrando entradas de junio, 2010

Razones instintivas...

" No por repetir tantas veces una mentira se convierte en verdad"
Hubo un día en que creí odiarte no sé si fue puro amor o qué, lo que sí sé que sólo duro un día, a las 24 horas de sentir esa emoción, mi estado volvió a la normalidad, la furia cesó y la ira se deshizo en una sonora carcajada. Sigo sin comprender cómo sucedió, como pasaste de la nada al todo para después pasar del todo a las partes. No hubo ningún tipo de sustancia psicotrópica que favoreciera esas emociones, que inhibieran mis barreras racionales para liberar mi bestia emocional, no, no hubo nada de eso. Pero aún así, la fiera se desató y sin darme apenas cuenta me destrozo con sus viles garras, a zarpazos, sin previo aviso. Aún me escuecen las heridas y me temo que me quedarán cicatrices. Odio las cicatrices, marcas que recuerdan el dolor, dicen que las cicatrices son símbolo de fortaleza, de lucha, quién dijo que quisiera luchar, quién decidió que debía afrontar el daño, unos dicen que eso lo decide el inst…

Sin caricias...

"El miedo a la soledad nos hacer soportar cosas que creimos insoportables"
Desperté con miedo. Sus manos habían desaparecido y a mi lado sólo quedaba su aire. Respire profundo con la esperanza de volver a sentir, de volver a oler pero nada ocurrió. La habitación continuó en su lugar y yo en el mío. Con las piernas flaqueando y con cierta incredulidad me incorporé de la cama, apenas podía sostenerme, apenas podía creer lo que me estaba sucediendo. Anduve por el cuarto con temor a girarme, recorrí la casa para confirmar lo que hacía tiempo se veía venir. Ni una nota, ni una camisa, todo desapareció. Huecos, marcas de polvo y un leve eco fue todo lo que me dejó. Un amplio silencio me acompaño durante todo el viaje de absentismo hasta que una lágrima quiso recordarme que continuaba viva. Me acerqué al espejo más próximo y me detuve ante mi reflejo. ¿Esa era yo? pensé. No habían transcurrido ni diez horas desde la última vez que sentí sus brazos rodeándome y el vacío ya me devoraba c…